Por el derecho a defender nuestros derechos

I Encuentro Nacional de la Mujer Rondera

EN EL I ENCUENTRO NACIONAL DE LA MUJER RONDERA

La Asociación de Mujeres en Defensa de la Vida de Cajamarca ha participado los días 07 y 08 de marzo en el I Encuentro Nacional de la Mujer Rondera, en la ciudad de Trujillo.

Cuatro compañeras: Amalia, Miriam, Elvira y Estefanía, viajaron el jueves por la noche desde Cajamarca y amanecieron en Trujillo. A media mañana, luego de las inscripciones, participaron en el pasacalle por el Día Internacional de la Mujer, estrenando pancarta, junto a mujeres de Puno, Cusco, Lima, Amazonas, Piura, Lambayeque, Otuzco, San Juan de Cañaris, Jaén y Bambamarca.

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Precisamente son las aproximadamente 20 bambamarquinas con sus sombreros y vinza en mano, las que generan expectativa entre los transeúntes trujillanos: “… ¡son las ronderas… las ronderas!…” se escucha comentar. En la pancarta principal va nuestra Máxima con el puño en alto en una toma histórica a orillas de la laguna Perol.

La inauguración del evento es en el auditorio de la Universidad Nacional de Trujillo. Hasta allí llega la congresista Verónica Mendoza y la Presidenta de la CGTP, doña Carmela Sifuentes y dan la bienvenida a las presentes. La congresista en su alocución habla de Cajamarca, habla de Máxima y de su admirable fortaleza en defensa de su tierra. Las aproximadamente 200 participantes escuchan y ahora saben más de ella y de su justa causa. El culmen de la inauguración es un rito de comunión con la hermana coca: cada participante comparte 5 hojitas, en una ceremonia mística dirigida por una compañera de Puno.

En el evento cultural de la noche, nuestras cuatro compañeras de la Asociación cantan a capela el sentir de la resistencia cajamarquina en defensa del agua:

“Que bellas son mis lagunas
con sus aguas cristalinas
todas las defenderemos
de la minera abusiva.”

Durante la tarde del viernes y el día sábado, las ponencias versan sobre:
– Liderazgo de la mujer en política nacional.
– Soberanía, desarrollo, defensa de los recursos naturales y seguridad alimentaria.
– Rol de la mujer rondera en la sociedad.
– Derecho consuetudinario de las rondas campesinas.
Luego se discute en grupos y allí es posible compartir la propia experiencia y entablar amistades con compañeras de diversos lugares y pareceres.

Para todas, la experiencia en el Encuentro, es valiosa:

o Estefanía, nuestra compañera más joven, dice haber aprendido lo del derecho consuetudinario de las rondas y está impactada por la fortaleza con que las ronderas de distintas partes del país han enfrentado diversos problemas en sus comunidades. “¡He aprendido mucho de ellas!”, dice con satisfacción. “Ahora sé que la Ronda hace política desde cuando cuida su chacra hasta cuando defiende lo justo”, es otro de sus comentarios.

o Miriam, para quien su bebé no es motivo que limite su participación en la Asociación, reconoce que tenía una idea equivocada de la justicia rondera y de la participación de la mujer en la política. Ahora opina “…no hay que temerle a involucrarse en política porque, a fin de cuentas, la participación de las mujeres en las organizaciones son práctica de la buena política”.

o Amalia nos comparte que ella, cuando vivía en Bambamarca, participaba en la ronda, por eso conoce ya algo de lo expuesto; pero que ahora sabe más sobre las normas legales que amparan a la organización. Asimismo nos hace saber de la disciplina estricta con que las ronderas delegadas para ello, mantenían el orden, atención y puntualidad de las asistentes en el Encuentro.

o Elvira, en uno de los plenarios, tiene la oportunidad de compartir su experiencia de rondera en la resistencia que ella y sus paisanos están haciendo frente a Minasconga, en el valle de Jadibamba; por lo que luego la llamaban “la defensora del Jadibamba”.

Rondera (1)-2

Nuestra compañera Elvira y varios de sus valientes ronderos, durante las protestas de junio del 2012, fueron reprimidos a perdigonazos; ella misma recibió un disparo en la pierna del que se recuperó en cuatro meses; pero no ha claudicado en la defensa del agua que asegure el buen vivir de su valle, rico en agricultura y ganadería.

El valle del río Jadibamba, en Huasmín, Celendín, de permitirse Minasconga, sería irreversiblemente impactado por el gigantesco depósito de relaves de 700 Há y el enorme botadero de desmonte Perol de 289 Há, que se proyectan almacenar en las cabeceras de cuenca, destruyendo para siempre las hermosas lagunas Azul y Chica y bofedales adyacentes, en donde nace el río Jadibamba.

o Elvira también nos cuenta que discrepó con la doctora que disertaba sobre la normatividad legal que ampara a la ronda porque, desde su experiencia de rondera, ha notado que la justicia ordinaria (jueces y fiscales) no reconocen la ley de rondas “… por eso hay tantos procesos judiciales a los ronderos”. No obstante nos dice, “de los temas tratados me ha interesado la diferencia entre usos y costumbres y derecho consuetudinario”.

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Compartimos esa información:
“Usos y costumbres” era el calificativo que en la Colonia se le daba a las acciones de justicia de los indios para aplicarse sólo entre ellos; en cambio el “derecho consuetudinario” que la Ley de Rondas Campesinas (Ley Nº 27908) le reconoce a estas organizaciones, las faculta para aplicar justicia en todo el ámbito de sus territorios, para todos sus habitantes. Entonces, en los territorios ronderos, las acciones de justicia de la Ronda tienen la misma validez de la justicia ordinaria.

En conclusión, la participación de las compañeras de la Asociación en el I Encuentro Nacional de la mujer rondera ha sido muy provechosa. La Asociación como organización de mujeres del ámbito urbano básicamente, se ha fortalecido de las experiencias de organización y compromiso de las ronderas participantes, en su mayoría de la zona rural.

El II Encuentro Nacional será en Lima dentro de dos años.

ASOCIACIÓN DE MUJERES EN DEFENSA DE LA VIDA

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