Por el derecho a defender nuestros derechos

La minería y la mujer

Como la minería está transformando al mundo en un lugar peor para la mujer

Escrito por la jefa ejecutiva de Oxfam Australia, Dr Helen Szoke; traducción de ULAM.

A pesar que la minería ha enriquecido a la australiana Gina Rinehart, el sector tiene una trayectoria espantoso con cientos y miles de mujeres en los países pobres en el mundo.

El 20 y 21 de Mayo en Sydney, Australia se discutió el tema del impacto de la minera en la mujer durante el congreso internacional ‘minería para el desarrollo’. Organizado por el gobierno australiano, el congreso representó una oportunidad importante para gobiernos, comunidades, compañías y organizaciones no gubernamentales como Oxfam para explorar en que medida la industria puede contribuir al desarrollo económico y social de los países pobres .

En el transcurso del trabajo de Oxfam, hemos podido comprobar que el sector minero afecta severamente a las mujeres. Un caso que muestra esto es Mozambique, donde la minería esta prosperando. El problema es que solo un número limitado de la población se está beneficiando de la minería. Una gran cantidad de comunidades han sido forzadas a encontrar nuevos hogares y nuevas maneras de sobrevivir, aumentando tensiones en Mozambique.

Muchas mujeres Mozambiqueñas y sus familias han sido reubicadas en tierras que típicamente no son adecuadas para la agricultura. Muchas mujeres han reportado a Oxfam que a menudo sus familias tienen hambre. Generalmente las tierras donde son reubicadas estan lejos de los mercados , lo que significa que las mujeres también han perdido oportunidades económicas que antes tenían cuando vendian nueces, sorgo y otros productos en mercados locales.

En áreas mineras de Mozambique la prostitucion y la violencia en contra de las mujeres, impulsado por el alcohol, está creciendo a niveles alarmantes – sin duda como resultado de la presencia de l gran numero de hombres trabajadores em forma temporal. Mujeres y niñas nos dicen que se sienten menos seguras y vulnerables a violencia e intimidación.

Estos son problemáticas que son muy comunes en el mundo.

Generalmentye, las compañías ven a las comunidades locales como comunidades habitadas solo por hombres, y dejan de apreciar que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres.

Esto pasa aunque la compañía contrate a un representante de mujeres en su departamento de relaciones comunitarias, y ofrezca fondos a organizaciones de mujeres o ayude a establecer oportunidades de negocios para mujeres.

Sin que se implementen iniciativas en respuesta a consideraciones y procesos de consulta, estas iniciativas son solo gestos simbólicos que no confrontan la discriminación sistemática y exclusión de la mujer.

Las compañías mineras deberían comunicarse con mujeres desde el comienzo del propuesto proyecto, no solo para evadir los impactos negativos de la industria en la mujer sino también para identificar oportunidades que puedan contribuir a un cambio positivo en las vidas de ellas.

Entonces, ¿como puede realmente la minería apoyar a mujeres? Para comenzar, la minería debe reducir sus impactos en el medio ambiente. Las mujeres son las productoras de alimentos para sus familias y son responsables de recoger agua y leña. Si campos y boques son destruidos, y la tierra y agua están contaminadas, esto afecta directamente a la mujer.

Ellas necesitarían caminar mas lejos para recoger agua y leña, aumentando su carga de trabajo. También, como la mujer es generalmente responsable de la crianza de los hijos, si ellos se enferman por la contaminación de la minería y requieren atención especial, la habilidad de la mujer de hacer otras actividades, incluyendo su sobrevivencia, esta comprometida.

Las compañías pueden apoyar a que las mujeres tengan acceso a información sobre la minería, su participación en la toma de decisiones y su presencia en debates públicos.

Pero quizás el primer paso que compañías pueden tomar es reconocer que la comunidad esta compuesta de mujeres y hombres.

Solo cuando las compañías mineras reconozcan esto y cambien fundamentalmente la manera como se relacionen con mujeres y apoyen su participación en el proceso de la toma de decisiones, podrán realmente contribuir a un desarrollo equitativo y sostenible.

El artículo original en inglés está disponible en el website de Oxfam Australia.

Archivos